Criticable triple postura de Paraguay en Cumbre Río+20

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Las desprolijidades de nuestro Gobierno quedaron evidenciadas con la participación en la Cumbre de Río+20. Se elaboraron tres posturas diferentes entre sí. Curiosamente, en la plenaria de jefes de Estado anunciaron al Ministro del Ambiente de Paraguay para la presentación, pero apareció el canciller Jorge Lara Castro.

La primera posición paraguaya fue enviada a las Naciones Unidas el 1 de diciembre pasado. Dicha posición no fue socializada y se hizo a medida de las ONG ambientalistas radicales, apostando por el retorno de prácticas pasadas de desarrollo agrícola, renunciando el agronegocio.

Tras las críticas contra dicha posición, se elaboró otra segunda posición, que tampoco fue presentada públicamente. Dicha postura la trajo la delegación nacional encabezada por el ministro del Ambiente, Óscar Rivas. Esta postura, a cuyo documento pudimos acceder en Río de Janeiro, ya fue menos radical respecto al agronegocio, pero ataca a la Unión Europea calificándola de ofrecer un “paquete” de supuestos beneficios ambientales, pero que en la práctica encubre un desarrollo económico por encima de lo ambiental y social.
Acusa también, este segundo documento paraguayo, a la Unión Europea y demás países desarrollados de buscar “mercantilizar la naturaleza”.

Esta posición tenía que leerla el ministro Rivas. Todo estaba preparado, pero curiosamente se presentó a hablar el canciller nacional Jorge Lara Castro. Ni siquiera las autoridades de las NN.UU. que actuaban de moderadores notaron el cambio, ya que anunciaron al ministro del Ambiente de Paraguay.

Paraguay debía abrir la Cumbre de Río+20, pero la ausencia del presidente Fernando Lugo hizo que se diera prioridad a otros jefes de Estado. A Lara Castro le tocó hablar en el lugar 14 de la extensa lista.

Posición más realista
Lara Castro leyó otro documento. Fue la tercera posición paraguaya. Pero esta más realista, en la que se mantiene el desarrollo sostenible sobre la base de los tres pilares de la economía verde: lo ambiental, social y económico.

Alentó un desarrollo armonioso con la naturaleza, y reclamó una justicia social para los países en desarrollo, con transferencia tecnológica y financiera que ayude a mejorar la economía, tendiente a la lucha contra la pobreza.

También habló de la riqueza paraguaya respecto a los recursos naturales, especialmente del agua, presentando indicadores sobre capacidad per cápita, por encima de la media mundial.

Aunque la posición paraguaya presentada por el canciller fue más diplomática, tampoco fue socializada a igual que las anteriores generadas en la Seam.

La actitud paraguaya quedó en la anécdota en la Cumbre de Río+20, pero internamente debe preocupar para que situaciones similares no se vuelvan a repetir.

La postura paraguaya, como la de los demás países, sirve para el archivo, ya que las posiciones en bloque son las que se consideran para el documento final, y Paraguay integra el grupo de los 77 más China (G77+China), que son países en desarrollo y emergentes.
El G77+China apuesta por la economía verde, por las responsabilidades comunes, pero diferenciadas ante los países desarrollados sobre emisiones de gases de efecto invernadero. Por tanto, por más que el documento país sostenga un desarrollo verde, y no la economía verde, queda en simple retórica.

Sudamérica al mundo

RÍO DE JANEIRO (EFE). “Abogamos por una integración energética solidaria basada en la soberanía de los recursos naturales en nuestros países y por una transferencia de tecnologías limpias que contribuyan al desarrollo de nuestros pueblos”, dijo el canciller Jorge Lara Castro. Agregó que Sudamérica tiene “grandes recursos naturales estratégicos” y es “una de la principales fuentes proveedoras de alimentos y materias primas para todo el mundo” , pero el modelo económico predominante “ha dado prioridad a las necesidades del mercado”.