CARACAS (AFP, EFE). Cuando apenas se recupera de la peor falla eléctrica de su historia, ocurrida el 7 de marzo y que duró casi una semana, el país petrolero volvió a quedar a oscuras, con las calles desoladas y los comercios cerrados.
La falla comenzó el lunes a las 13:22 y colapsó el suministro de agua, las redes de telefonía e internet y la banca electrónica, vital ante la escasez de efectivo que generan la voraz hiperinflación y la devaluación.
El régimen “ha decidido la suspensión por 24 horas de las actividades laborales y educativas en todo el país”, anunció ayer el ministro de Comunicación, Jorge Rodríguez.
Además de la capital, el corte afecta a 21 de los 23 estados, según reportes de usuarios en redes sociales.
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El régimen chavista no da informes del impacto de este tipo de emergencias.
El masivo apagón de una semana afectó con dureza a los hospitales, ya castigados por la falta de insumos y medicinas. Según oenegés, una decena de pacientes murieron a raíz de los cortes.
“Si no vuelve la luz, tenemos el problema de que no nos dializan, al no dializarnos tenemos la posibilidad de perder la vida porque no se nos dializa desde el día sábado”, se lamentó Nelson Rosales en un hospital de Caracas donde se vivían escenas de verdadero dramatismo.
El régimen chavista tiene militarizado el servicio eléctrico.
Sabotajes interminables
El líder opositor Juan Guaidó, reconocido como presidente interino por más de 50 países, desestimó la versión oficial, en un discurso ante el Congreso.
“No hay ninguna explicación sensata, creíble (...), ya no es un ciberataque o un pulso electromagnético; ahora es un ‘sabotaje’, cuando ellos tienen militarizadas cada una de las instalaciones eléctricas”, increpó.
“¿Cómo pretenden seguir repitiendo las excusas de la ‘guerra eléctrica’ y el sabotaje? Son mentirosos y corruptos”, denunció en Twitter Guaidó.
“Mienten para no asumir su responsabilidad en esta crisis homicida. Y además están poniendo en riesgo lo poco que queda en pie de la infraestructura eléctrica nacional”, dijo Guaidó.
Los apagones son frecuentes en el país petrolero, con el chavismo en el poder desde hace dos décadas, que sistemáticamente los atribuye a “sabotajes” de la oposición.
El ministro de Comunicación adujo que se trató de “un ataque al centro de carga y transmisión” de la hidroeléctrica de Guri, que genera 80% de la energía que consume este país de 30 millones de habitantes.
“Vamos a ver qué raza alienígena va a decir Maduro que atacó la luz”, resumió Rafael Sánchez, empleado de una pizzería.
