En Latinoamérica, Cuba vuelve a acaparar un año más las referencias más duras de Washington, que advierte que la mayoría de violaciones de los derechos humanos en la isla son “actos oficiales” cometidos por orden del gobierno de Raúl Castro, lo que favorece un clima de impunidad en el país.
“Esa represión sistémica de las libertades se manifestó en 2011, en amenazas gubernamentales, intimidación, acoso y detenciones para evitar que los ciudadanos se reunieran libremente, además de arrestos arbitrarios”, según EE.UU. También hubo un aumento significativo del número de detenciones a corto plazo.
En Venezuela, Washington lamentó la “aceleración de la concentración de poder” en el Ejecutivo de Hugo Chávez, al que atribuyó la violación de derechos económicos y de propiedad a través de la Ley Habilitante, aprobada en diciembre de 2010 y que le concedió poderes especiales durante 18 meses.
Además, EE.UU. acusó al Gobierno venezolano de “criminalizar la disidencia y poner trabas a la libertad de expresión” y le responsabilizó de asesinatos ilegales, incluidas ejecuciones sumarias de sospechosos criminales, torturas y otros tratamientos crueles, inhumanos o degradantes.
EE.UU. ve con mejores ojos el respeto a los derechos humanos por parte del Gobierno en la vecina Colombia, aunque destacó que allí persisten “graves problemas de impunidad, un deficiente sistema judicial, corrupción y discriminación social”.
Limitaciones a prensa
En Ecuador, persisten los abusos de las fuerzas de seguridad, las limitaciones a la libertad de expresión y la corrupción oficial; mientras que en Bolivia hay arrestos o detenciones arbitrarias y denegación de juicios públicos justos; y en Perú se denuncia la trata de personas y la corrupción del Gobierno, dijo el informe.
En cuanto a México, la mayoría de las violaciones de DD.HH. se dieron en el contexto de “la lucha del país contra el crimen organizado” y su autor más importante fueron “las organizaciones criminales trasnacionales”.
En Centroamérica, Honduras volvió a protagonizar las denuncias del Departamento de Estado, dada su tasa de homicidios extremadamente alta en 2011, sus conflictos significativos por la violencia organizada y sus problemas profundos y no perseguidos de corrupción en la Policía.
Sur: abusos de los policías
En Brasil y en el Cono Sur –Argentina, Chile, Paraguay y Uruguay– los principales problemas de derechos humanos fueron los abusos cometidos por los policías, y el hacinamiento, la violencia y los malos tratos en las cárceles, según el informe del Departamento de Estado norteamericano.
