El titular de Exteriores estadounidense, John Kerry, comunicó el nuevo objetivo de la administración de Barack Obama, revelado días antes de que la ONU celebre una cumbre sobre refugiados en Nueva York.
Pero también coincide con una campaña electoral en la que el candidato republicano, Donald Trump, criticó la acogida de refugiados sirios por considerar que pueden ser miembros del Estado Islámico (EI).
La nueva cifra supone un aumento notable respecto de 2016, que termina a finales de este mes y en el que EE.UU. se marcó una meta máxima de 85.000 refugiados y ha recibido a más de 77.000. También contrasta con el tope de 70.000 refugiados que se marcó en los tres años fiscales anteriores
Los refugiados que han llegado en los últimos años no solo provienen de Siria e Irak, sino también de Latinoamérica y África.