La condena contra Joshua Wong y Nathan Law en agosto pasado a seis y ocho meses de prisión había sido un duro un golpe contra los que militan por reformas políticas en la excolonia británica y desatado el temor de que el gobierno de la china comunista buscara aumentar el control sobre la ciudad semiautónoma.
“El gobierno puede encerrar nuestros cuerpos, pero no puede encerrar nuestros espíritus”, afirmó Wong, líder estudiantil de 21 años que solo tenía 17 cuando se convirtió en uno de los rostros de la movilización de 2014.
El tercer activista del grupo juvenil prodemocracia, Alex Chow, también encarcelado, no fue parte de la audiencia de ayer.