Un grave brote de fiebre amarilla en Angola y la República Democrática del Congo causó 400 muertos y contagió a miles de personas. Se teme que la enfermedad pueda expandirse y afectar otras regiones del mundo.
El vector de la fiebre amarilla es el mismo mosquito Aedes aegypti que transmite el zika y el dengue.
La OMS, que coordina la vacunación con las autoridades de los dos países y la colaboración de medio centenar de organizaciones, indicó que la prioridad es vacunar a la población de Kinshasa y a la que vive en la franja de la frontera con Angola, que se extiende por más de 2.600 kilómetros.
En la capital congoleña, sólo dos de sus diez millones de habitantes están vacunados. OMS dijo que no hay escasez de vacunas y que en los últimos meses se enviaron 19 millones de dosis a Congo, Angola y Uganda.