WASHINGTON (AFP). La candidata demócrata, de 68 años, descansaba ayer en su casa de Chappaqua, al norte del estado de Nueva York, después de haber anulado los desplazamientos previstos para ayer mismo y para hoy en California.
“Sigue sintiéndose mejor, pero tiene la intención de quedarse hoy en su casa, respetando la recomendación de su médico de descansar”, comentó un portavoz, Nick Merrill.
¿Qué se hace?
En caso de que un candidato se vea imposibilitado de continuar la carrera, la Constitución estadounidense no tiene nada previsto.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
Hay que buscar, pues, en los reglamentos internos de los partidos para encontrar una respuesta.
En el Partido Demócrata, el artículo 2, sección 7 de sus estatutos prevé que “en caso de vacante en la fórmula presidencial, debe ser convocada una reunión especial a pedido del presidente” del Partido.
El escenario sería comparable entre los republicanos.
En esa reunión del comité nacional demócrata se deberá tomar una decisión por mayoría de los presentes.
Pero no existe ningún marco preciso para orientar la decisión.
Los expertos manejan tres nombres probables: el candidato a la vicepresidencia, Tim Kaine; el precandidato demócrata que obtuvo más votos en las primarias después de Clinton, Bernie Sanders; y el actual vicepresidente, Joe Biden.
Territorio desconocido
De hecho, explica David Lublin, profesor en la American University de Washington, “podrían elegir a cualquiera” que satisfaga los criterios para convertirse en presidente.
“Estamos en territorio desconocido”, admite.
Pero según él, las opciones más lógica serían Tim Kaine, seguido de Bernie Sanders, y Joe Biden, muy popular en el partido.
Jeanne Zaino, experta del Iowa College en el estado de Nueva York, indica que “los partidos mantuvieron intencionalmente la vaguedad” sobre el procedimiento a seguir “para no atarse las manos”.
Pero primero sería necesario que Hillary Clinton renuncie a su candidatura, y los expertos no creen en absoluto en esa eventualidad.
“Es difícil imaginar que lo haga voluntariamente”, estima Lublin, quien destaca que por el momento su neumonía es fácilmente tratable.
Y según él, el proceso de designación de un nuevo candidato es tan largo y fastidioso que el partido ciertamente no buscará forzar las cosas.
