En marzo de 2010, varios miles de personas se manifestaron en Varsovia con cruces, pendones y banderas nacionales para pedir una declaración conjunta de Estado e Iglesia en la que se nombrase a Jesucristo rey honorífico de Polonia.
Antes, en 2006, 46 diputados polacos (el 10% de la cámara), entre ellos miembros del actual partido oficialista, plantearon un proyecto de ley para proclamar monarca a Jesús.
Estos parlamentarios argumentaban que el hijo de Dios debería ser hecho rey por motivos teológicos e históricos, al igual que la Virgen María, quien fue declarada reina honoraria de Polonia por el Rey Juan II Casimiro Vasa hace 350 años.