Por décadas, los políticos y empresarios afines al poder se han enriquecido a costa del trabajo de la ciudadanía.
Por décadas, el latrocinio ha quedado impune.
Hoy en día, los que en otro tiempo hubiesen sido “intocables”, comienzan a caer.
En países como el Brasil, la Justicia decidió ponerse a trabajar en serio, y dio pasos de gigante para desbaratar la corrupción institucionalizada en el esquema del poder.
En otros países de América del Sur, y también de Centroamérica, se ven pasos en la misma dirección.
En total, en estas regiones, 19 presidentes, 4 vicepresidentes, decenas de ministros y centenares de políticos han sido procesados y condenados.
