El azúcar no está incluido en la lista de insumos de libre arancel del bloque sudamericano, que detalla los productos que pueden ser importados y exportados entre las naciones miembro bajo exención de impuestos.
Los productores agrícolas argentinos temen que se produzca una avalancha de azúcar a bajo costo desde Brasil si se levantan los actuales aranceles.
“Le aseguramos (a Argentina) que no vamos a bajar el precio de nuestra azúcar en sus mercados”, dijo el ministro de Agricultura brasileño, Blairo Maggi.
Brasil es el mayor exportador mundial de azúcar y posiblemente el más competitivo, debido a condiciones favorables para el cultivo de caña y a una gran industria productora del endulzante.
La UE
El Palacio Itamaraty, sede de la Cancillería brasileña, no dejó dudas sobre su preferencia por la actual administración de Argentina, y citó las “coincidencias existentes” entre Macri y Temer sobre la necesidad de firmar un acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea. Representantes de ambos bloques se reunirán en marzo próximo en Argentina.
Desde que asumió la presidencia, hace casi 9 meses, Michel Temer y su canciller, José Serra, delinearon una política externa que priorizó la agenda económica y comercial, temas en los que Argentina tiene importancia por ser el principal socio latinoamericano y el tercero a nivel global detrás de China y Estados Unidos.
