CARACAS (AFP). Con las presidenciales ahora postergadas para el 20 de mayo, buscan darle una apariencia de legitimidad, especialmente ante la comunidad internacional, a una votación montada por el poder electoral para asegurar la reelección de Nicolás Maduro.
El Consejo Nacional Electoral (CNE), servil a los intereses del chavismo, anunció la nueva fecha poco después de la firma de un “acuerdo sobre garantías electorales” entre el gobierno y Henri Falcón, disidente del oficialismo.
El CNE cerró ayer el periodo de postulaciones para la presidencia. Solo se inscribieron el gobernante Maduro, el supuesto disidente Henri Falcón y otros cuatro postulantes prácticamente desconocidos: el pastor evangélico Javier Bertucci y los chavistas alejados del oficialismo Reinaldo Quijada, Alejandro Ratti y Francisco Visconti.
La Mesas de Unidad Democrática (MUD), que reune a los partidos y a líderes de mayor peso, decidió no presentarse a unas elecciones que consideran “una farsa” y en las que asegura que no existirán condiciones “justas” y “transparentes”.
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Falcón, un militar retirado de 56 años, se inscribió contrariando la decisión de la MUD –de la que formaba parte– de boicotear los comicios en los que Maduro buscará un segundo período hasta 2025.
La coalición opositora –que sufre la peor fractura desde su creación en 2008– había pedido a Falcón retirar su postulación al acusarlo de hacerle el “juego” a Maduro en su “aspiración totalitaria”.
Acusado de traidor por opositores y chavistas, Falcón ha jugado en ambos equipos: tras una década de militancia, rompió con Hugo Chávez en 2010 y luego fue jefe de campaña de Henrique Capriles cuando perdió por estrecho margen frente a Maduro en 2013.
Pero no ha logrado disipar las dudas de muchos opositores. Su postulación desató fuertes críticas de quienes afirman que colabora con el gobierno para legitimar una reelección casi segura de Maduro.
Además, es casi imposible que derrote a la maquinaria y al control del régimen.
Con esto Maduro, un exchofer de bus, tiene asegurada la reelección aunque su gobierno es reprobado por 75% de los venezolanos, según la firma Datanálisis, debido a la debacle económica del país petrolero, asfixiado por la escasez de alimentos, medicinas e hiperinflación.
Gran parte de la comunidad internacional, en especial los gobiernos democráticos de América Latina, rechazó el anticipo de los comicios que debían realizarse en diciembre de este año.
