Sobre el Mandatario pesan acusaciones de haber recibido en 2014 dinero corrupto ligado al escándalo del Petrolão para su campaña. Esto ha planteado dudas sobre si su gobierno sobrevivirá hasta las elecciones de 2018, sin embargo, Temer aseguró que hay “cero” posibilidades de ser destituido por las investigaciones del “Lava Jato”.
El Mandatario afirmó que su país dejaría atrás una recesión en el segundo semestre de 2017, pero que tomaría más tiempo reducir los 12 millones de desempleados existentes, ya que las empresas utilizan la capacidad ociosa antes de expandirse.
Si bien ha avanzado con medidas para frenar el gasto público y entregar crédito a las pequeñas y medianas empresas, la confianza de los inversores se vio sacudida por acusaciones de corrupción contra políticos, incluyéndolo a él, a sus aliados y ministros.
Destitución
Pese al debilitamiento de su imagen en los sondeos de opinión, la coalición de centroderecha de Temer tiene una mayoría confortable en el Congreso.
El Mandatario expresó confianza en que la coalición aprobaría importantes revisiones sobre el costoso sistema de pensiones este año, aumentando la edad mínima de jubilación a 65 años. En promedio, los brasileños se retiran a los 54 años.
