EL CAIRO (EFE, AFP).De Alepo, antigua capital económica de Siria y bastión de las fuerzas rebeldes desde el 2012, solo va quedando escombros.
Ayer las fuerzas del régimen sirio han tomado zonas claves del este de la ciudad de Alepo, y es considerado como el mayor avance de las fuerzas gubernamentales desde que establecieron el cerco el pasado 15 de noviembre.
La guerra civil de Siria, desencadenada en 2011 tras la represión de manifestaciones opositoras a favor de la democracia, causó hasta ahora más de 300.000 muertos, miles de desplazados y refugiados.
El Gobierno ruso es el principal aliado del presidente Bachar al Asad. Ambos aseguran que han bombardeado los barrios rebeldes de Alepo para eliminar a “terroristas”.
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Algunos critican la pasividad de la comunidad internacional que, debido a sus divisiones, es incapaz de terminar con el baño de sangre en Siria, particularmente en Alepo.
Ahogados por el asedio del ejército, algunos civiles del este de Alepo están tratando de llegar a otras partes de la ciudad siria, con desigual fortuna, en un intento desesperado de huir de una muerte posible por los intensos bombardeos.
Al mismo tiempo, los bombardeos han proseguido sobre los barrios orientales, donde las tropas gubernamentales lanzaron varios misiles.
En tanto los aviones de guerra han bombardeado varios objetivos y atacaron un vehículo en el cual viajaban combatientes rebeldes, lo cual causó la muerte de al menos cuatro de ellos y heridas a otros.
Al oeste de la ciudad, dos pueblos fueron alcanzados por ataques aéreos del régimen, causando la muerte de al menos 18 civiles, cuatro de ellos niños.
Además, hay combates entre los leales al Gobierno de Damasco y facciones islámicas e insurgentes.
Las autoridades sirias anunciaron la salida de unos doscientos civiles hacia zonas bajo el dominio de las fuerzas gubernamentales en esta urbe, que se encuentra bajo intenso fuego desde que el régimen de Damasco lanzara, el 22 de setiembre pasado, una ofensiva para recuperarla. En total, 212 civiles, de los cuales 27 son niños, han muerto.
Soldados de las fuerzas sirias comenzaron la limpieza de la zona de explosivos y han iniciado la desactivación de minas y bombas dejadas atrás por sus oponentes en plazas y calles.
