Rusia –segundo acreedor de Venezuela después de China– es un importante apoyo político y financiero del país, asfixiado por una profunda crisis económica.
En diciembre, el presidente venezolano Nicolás Maduro anunció durante una visita a Moscú que habrá US$ 6.000 millones de inversiones rusas en los sectores petrolero y minero en Venezuela.
El presidente ruso Vladimir Putin expresó su “apoyo” a Nicolás Maduro.
“Estamos viendo los llamados abiertos a un golpe de Estado, este comportamiento (de EE.UU.) es inadmisible, viola principios de la Carta de la ONU y las normas de la comunidad internacional”, declaró Lavrov, para luego indicar que Rusia defenderá “esta posición” si hay una reunión sobre el tema en la ONU.