El investigador Julio Valdivia-Silva, uno de los responsables del experimento, informó que el proyecto “Papas en Marte”, dirigido por el CIP con el asesoramiento de la NASA, logró hacer crecer una papa solo alimentada con agua rica en nutrientes dentro de una urna hermética, denominada CubeSat, donde el tubérculo fue sometido a condiciones extremas, similares a las del planeta rojo.
El tubérculo creció en un suelo con un 30% de sal, igual que el de Marte, con una concentración de un 10% de dióxido de carbono en el ambiente, a unas temperaturas de entre -5 y 20 grados celsius y a una presión de 600 milibares, propia de una altitud de 4.500 metros sobre el nivel del mar.
De conseguir que la papa crezca en un clima y ambiente idéntico al de Marte, el objetivo es que el tubérculo siga siendo comestible, aunque Valdivia-Silva, investigador asociado con el Instituto SETI, auguró que será más salado y seco que las variedades habituales.