Todo fue consecuencia de una alocada e irresponsable carrera entre los conductores de la misma empresa, pero afortunadamente no arrojó víctimas mortales, pero sí varios heridos y daños materiales.
Las unidades siniestradas tenían chapa AVE 865 y estaba guiada por Rodolfo Acuña (52) y BBZ 932 que estaba al mando de Crecencio Amarilla (52), este último quedó atrapado entre los hierros retorcidos en su volante por casi una hora y media, los bomberos tuvieron una ardua tarea para sacarlo del lugar y trasladarlo a un centro asistencial.
Sin embargo, los pasajeros que tuvieron cortes y golpes fuertes fueron derivados al hospital distrital de la zona y varios otros fueron atendidos en el lugar por los paramédicos de los bomberos y de las ambulancias que acudieron al lugar.
Los propios usuarios de los buses y transeúntes coincidieron en señalar que los conductores se desplazaban a gran velocidad y jugaban carrera en plena hora pico y casi ocasionan una tragedia.
Un testigo del hecho comentó que uno de los rodados se adelantó al otro y luego frenó para alzar pasajero y el otro conductor ya no tuvo tiempo de esquivar y le chocó en la parte trasera y lo arrastró unos 15 metros.
El accidente causó una congestión en el tránsito.
