Al respecto los camaristas, Gustavo Ocampos , Pedro Mayor Martínez y Gustavo Santander resolvieron anular dicha sentencia y ordenan el reenvío a otro tribunal para que se realice un nuevo juicio oral y público.
Ocampos argumenta que la sentencia “tiene una fundamentación aparente, incurriendo en vicios de falta de congruencia en la valoración de los elementos probatorios, teniendo en cuenta que la naturaleza de la conducta sancionada, refiere a la perpetración de un hecho de homicidio doloso, de entidad grave y con una sanción elevada, debiendo para el efecto estar determinada en su argumentación en forma contundente y en la valoración en conjunto y en forma armónica de todo el caudal probatorio, refiriendo en cada caso el grado de aporte de cada prueba, circunstancia que no se observa en el fallo”.
