Carreras clandestinas de motos, práctica suicida en todo el país

Este artículo tiene 11 años de antigüedad
Imagen sin descripción

Cientos de menores, al mando de potentes motos modificadas se reúnen los fines de semanas en casi todas las localidades del interior y la capital para la práctica de las carreras clandestinas. La mayoría de estos encuentros se dan bajo la mirada cómplice de los organismos de seguridad. Esta problemática salta de nuevo al tapete después de que cinco jóvenes fallecieran el sábado último durante una de estas competencias en Alto Paraná.

Según una estadística manejada por la organización Seguridad en las Rutas (SER), en 2014 1.300 personas fallecieron en accidentes de tránsito registrados casi en su totalidad por la imprudencia de los conductores. De acuerdo a la titular de SER, María José Esquivel, el 80 por ciento de los fallecidos fueron jóvenes de entre 15 y 39 años.

Este año todavía no se cuenta con cifras de fallecidos en percances ruteros, pero casi a diario se reportan casos de accidentes fatales. Los casos se duplican los fines de semana, precisamente por las carreras clandestinas de motocicletas, protagonizadas por menores alcoholizados.

Cada fin de semana, cientos de jóvenes motociclistas se juntan en las diferentes rutas del país para estas competencias. Los competidores aprovechan el poco tránsito de la madrugada y apuestan dinero en efectivo, tragos, sus motocicletas y en algunos casos hasta sus parejas.

Pese a que estos encuentros son a la vista de toda la ciudadanía, nadie se atreve a denunciarlos, sin embargo, cuando las autoridades policiales aparecen en escena solo ofician de observadores. Los uniformados llegan a bordo de sus patrulleras, ven que los chicos los superan ampliamente en número y ante esta situación lo único que hacen es colocarse en un lugar oscuro y observan, en muchos casos hasta cobran a los menores por hacer la vista gorda, aseguró un vecino de la avenida Puerta del Sol y Acceso Sur, San Antonio, que es uno de los puntos de encuentro en el departamento Central de estos competidores ilegales.

“El problema tiene su origen en la casa, cómo es que los padres pueden permitir que sus hijos menores salgan a la calle en horas de la madruga a bordo de potentes motocicletas modificadas y sin documentos, esto es una clara muestra de la pérdida de valores en el hogar. Luego las autoridades, tanto la Policía, la Fiscalía como la Patrulla Caminera que se desentienden del problema y actúan solo cuando ocurren desgracias como la de este fin de semana”, recalcó Esquivel. De acuerdo a los datos, cinco menores motociclistas fallecieron el pasado sábado en el Este del país durante carreras clandestinas efectuadas sobre la Ruta VII. Las víctimas fueron identificadas como L. M. R. V. (16), Manuel Domínguez Caballero (20), J. F. A. C. (14), F. M. (17) y A. M. N. (17), según confirmaron.