El móvil estaba a cargo del chofer Carlos Daniel González Mallorquín, de 30 años, domiciliado en el barrio Gloria María de Villa Elisa. Según los datos, el mencionado empleado, además de un cajero y dos custodios, iniciaron ayer de mañana su recorrido habitual de recaudación por distintas empresas.
Ya en horas de la tarde, se dirigieron al local de la Essap, sobre la calle José Berges, donde bajaron el cajero y los dos guardias para retirar un caudal. Sin embargo, el conductor del móvil cerró la puerta y huyó, dejando abandonados a sus tres compañeros con el dinero en mano.
El empleado infiel condujo el móvil hasta la calle Amador de Montoya, donde bajó del vehículo, supuestamente con varias bolsas de dinero, y subió a una camioneta color bordó, que ya lo aguardaba en el sitio, conforme a lo que señalaron los vecinos a la Policía.
Rápidamente, llegaron al lugar agentes de la comisaría 15ª metropolitana, a cargo del comisario principal Teodoro Martínez, quienes a su vez comunicaron el caso a directivos de Prosegur.
El blindado quedó con el motor en marcha y con la puerta abierta, hasta que dos horas después fue llevado a la base de Prosegur, sobre la avenida Artigas, donde fue verificado por los directivos de la firma, funcionarios de la fiscalía y agentes de la Policía Nacional.
A últimas horas de la noche se pudo constatar que dentro de la caja fuerte del transportador de caudales quedaron unos G. 4.559 millones, US$ 1.700 y 2.600 pesos argentinos, pero que faltaba una bolsa llena de dinero.
