CIUDAD DEL ESTE (Mariana Ladaga, de nuestra redacción regional). Los citados habían sido detenidos el jueves por hacer grafitis con ofensas en la sede del Ministerio Público, y fueron imputados el viernes. Ayer hicieron todo lo que tenían a su alcance para tratar de evitar que los policías los llevaran al Tribunal Penal para la audiencia.
El primero en comparecer ante la jueza Alba Meza fue el concejal Celso “Kelembu” Miranda, quien ya en el pasillo se negó a prestar declaración. Ante esa situación, la magistrada dispuso la salida de todos los que estaban en el predio judicial y el edil fue retirado de inmediato por los agentes.
Después los uniformados llevaron a la fuerza al abogado Jorge Brítez, quien pidió a todos sus colegas que se encontraban en el lugar que lo defendieran durante la audiencia. Se trata de profesionales agremiados en diferentes grupos que habían denunciado la ilegalidad de la detención tanto de Brítez como de Miranda y Cubas.
La jueza pretendió limitar a dos el número de defensores, pese a que la Constitución Nacional garantiza a los procesados la posibilidad de elegir a sus representantes legales y el número que considere necesario.
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Brítez se negó a declarar, por lo que fue esposado e introducido a rastras por unos 30 a 40 metros, hasta el interior del Tribunal. Ante la insistencia de los manifestantes, la magistrada permitió finalmente que el procesado fuera acompañado por seis juristas defensores.
El tercer procesado, Paraguayo Cubas, se negó a acudir al Juzgado y se encerró en el baño. Allí se desnudó y comenzó a ducharse durante largo tiempo mientras cantaba el Himno Nacional.
El comisario Éver París, jefe de Operaciones de la Policía de Alto Paraná, intentó convencer a Cubas a salir. “Ellos tenían 24 horas para imputarnos y nos imputaron a las 23 horas y 48 minutos”, dijo Cubas.
