Figueredo relató que el 31 de marzo, hacia la medianoche y madrugada del 1 de abril, circulaba por la Ruta I “Mcal. López” y en km 15 es demorado por una barrera de control. El alcotest arrojó como resultado 0,24 positivo, que tiene para ese rango una pena administrativa equivalente a una multa de 700.000 guaraníes.
A pedido de la agente Rosana Rojas, bajó de su rodado, porque le explicó que no podía seguir conduciendo bajo los efectos del alcohol. Luego le exigieron pagar en ese momento el monto, a lo que él respondió que no tenía consigo dinero, pero que iba a pedir a algunos amigos para que le acerquen, o que pasaría a abonar en el Cuartel Central, dentro de los cinco días de plazo que tiene.
Explicó que el altercado se inició cuando cerró su vehículo con llave y que el jefe operativo Édgar Sosa le recriminó el hecho. No obstante, cruzó la ruta y se sentó en la vereda donde se acercan los agentes Darío Ortiz y Lucas Sosa y le exigen entregar la llave.
Ante su negativa y en medio de la discusión, “en un momento dado me asaltan, me toman de ambos brazos, a golpes de puños y patadas. Lo de mi costilla fisurada me di cuenta varios días después, porque me seguía soliendo, por eso no está en la denuncia”, lamentó.
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La gresca fue subiendo de nivel. Según la denuncia, Figueredo sufrió varios golpes durante aproximadamente tres minutos, que quedaron grabados en el video.
Consultado al respecto, Édgar Sosa, de la Caminera, dijo que fue Figueredo quien empezó a incidentar porque no quería dejar que lleven su vehículo. Incluso, abandonó su rodado, y por desacato debe pagar otros G. 700.000, lo que en total suma su multa G. 1.400.000.