Los camaristas Agustín Lovera Cañete, José Waldir Servín y Cristóbal Sánchez concluyeron que los argumentos esgrimidos por el acusado Alberto Riquelme para pedir la separación del juez por supuesta preopinión al disponer la elevación a juicio con relación a otros procesados, son infundados.
Con esta resolución, se destraba el proceso y el juez Amarilla tiene luz verde para dar continuidad a la audiencia preliminar, en la que debe resolver además si van a juicio por lesión de confianza los exministros Enzo Cardozo y Rody Godoy.