Según una publicación del diario El País de Montevideo, basada en una entrevista al subdirector antidrogas Carlos Insaurralde, la marihuana que circula en el mercado ilegal uruguayo no tiene código de barras ni ninguna etiqueta que diga “made in Paraguay”, sin embargo, más del 90% de la droga de este tipo que circula en el país proviene de esa zona de Sudamérica, dice el material.
Los periodistas uruguayos también revelaron a su público que el año pasado el país batió el récord de ingreso de marihuana, con la incautación de 2.521 kilos de esta droga, cuando que en 2014 habían sido 1.457 kilos.
Paraguay, que es el segundo mayor productor de marihuana en el mundo, por detrás de México, en cambio, registra incautaciones anuales de por lo menos 500.000 kilos de la droga tipo prensada, ya lista para el consumo. Permanentemente en nuestro país se mantienen activas unas 5.000 hectáreas de plantaciones. Cada hectárea produce tres toneladas.
La sustancia, en forma de ladrillo, entra a Uruguay por todo tipo de vías. La tendencia es encubrir el cargamento en vehículos de turistas, sobre todo en camionetas o autos de alta gama. Tanto la frontera con Brasil como los puentes que conectan a Argentina son focos de pasaje, explicó Insaurralde al citado medio.
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La otra opción son avionetas que tiran el equipaje en el interior y se dan a la fuga, añade el despacho, que incluye una infografía con las principales características del sistema de producción de marihuana en Paraguay.
“Mi hija fue víctima del narcotráfico”
Por otro lado, el mismo medio de prensa uruguayo entrevistó también a la madre de la adolescente de 16 años que murió atropellada por la camioneta acribillada del matrimonio paraguayo.
“Mi hija fue víctima del narcotráfico en Uruguay. Es increíble, porque no estamos hablando de México”, declaró Carina, la madre de Marcela Artagaveytia, la víctima colateral del ataque a balazos del sábado de noche, en Ciudad de la Costa, donde perdieron la vida Ramón Agustín Quevedo Arce y su mujer Claudia Rosana Guerrero Camacho.
“Iba de la mano del novio, que dice que la camioneta se la arrancó de las manos. Iba riéndose”, contó la madre de la adolescente.
El brutal atentado se produjo en una zona turística del barrio Solymar de Ciudad de la Costa, a 20 kilómetros de la capital, Montevideo, a 500 metros de la costa del Río de la Plata.
Según la Policía local, el acribillamiento de la pareja paraguaya se debió a un ajuste de cuentas ligado al narcotráfico, ya que Quevedo Arce era investigado en el país en carácter de “cobrador” de una red que enviaba periódicamente desde nuestro país importantes volúmenes de marihuana para el codiciado mercado de consumo uruguayo.
