La jueza María Gricelda Caballero tuvo que intimar al comisario principal Aurelio Marín, director del departamento Judicial, para que se cumpla la orden de remisión de Sanabria a un lugar de reclusión. Esta data del 22 de febrero pasado.
Inclusive, dos días después, el 24 de febrero, la misma magistrada había rechazado un pedido de arresto domiciliario y ratificado que el procesado debía cumplir prisión preventiva.
Con la excusa de que la cárcel de Tacumbú ya no recibe reos, el director Marín dilató remitir al procesado a otras cárceles, que en el país totalizan 16.
La jueza había determinado la reclusión del imputado en Emboscada o en alguna cárcel que cuente con disponibilidad, y esta orden no fue acatada.
En todo caso, era el director de Establecimientos Penitenciarios, Artemio Vera, el que debía encargarse de encontrar otra penitenciaría, si autoridades de Tacumbú rechazaban recibir a Sanabria por “superpoblación”, cosa que no ocurrió.
Tilo fue imputado por la fiscala Claudia Morys luego de haber golpeado salvajemente a su expareja el 17 de febrero pasado.
La mujer tuvo rotura maxilofacial y fractura de la nariz, según el expediente judicial.
