De acuerdo a los intervinientes, las mercaderías fueron detectadas en el depósito de un establecimiento comercial denominado Carlucho SA, que servía como un centro de abastecimiento de los vendedores ambulantes que operan en la ciudad.
El lote de mercaderías confiscadas estaba compuesto de cajas de aceite, vinos, leche, carne conservada, galletitas, dulces, productos enlatados, elementos de higiene y hasta fardos de pañales, todos de origen argentino, cuyo valor ascendería a unos G. 150.000.000, según los intervinientes.
