Este caso tiene relación con la denuncia de explotación laboral de paraguayos en los viñedos del exsenador y candidato a presidente de Chile Francisco Javier Errázuriz, realizada en mayo de 2011 por tres compatriotas que se escaparon del lugar. La fiscalía chilena rescató a 57 compatriotas que habían sido llevados bajo engaño.
En Chile, Pedro Pablo admitió que a través de su padre envió a unos 150 paraguayos a Chile, por los que su padre pretendía cobrar 5.000 pesos chilenos (G. 50.000) por cada uno.
La fiscala Teresa Martínez pidió procedimiento abreviado para Aquino, pero el juez Pedro Mayor (hoy camarista) rechazó la petición –dados la gravedad del caso y el cúmulo de pruebas existentes– y elevó la causa a juicio, en marzo de 2012, pero chicanas postergan su realización.
