La sospechosa declaró ante la fiscala María José Pérez que en la madrugada del domingo, desconocidos ingresaron a su casa, por lo que su pareja se levantó para ahuyentar a los maleantes. Ante esta situación ella se encerró en una de las habitaciones, donde descansaba uno de sus hijos, desde la cual supuestamente escuchó voces de hombres, gritos y forcejeo. Al salir de la habitación la mujer encontró a su marido muerto en el piso, declaró.
Pero los profesionales no encontraron más rastros de violencia en la víctima que dos pequeñas lesiones en la espalda, que aparentemente fueron ocasionadas por una picana eléctrica y una herida de ocho centímetro en el cuello, lado derecho, la que le causó la muerte en cuestión de segundos. El informe del forense resalta que el corte fue hecho con un elemento extremadamente filoso, lo que hizo suponer a los policías que el arma homicida pudo ser un escalpelo.
Pero los vecinos aseguraron que no escucharon ningún ruido y menos gritos de pedido de auxilio en la casa, a la hora en que la sospechosa relató que se produjo el mortal ataque de los ladrones, quienes abandonaron la casa con las manos vacías, pese que ya habían tomado el control del lugar al eliminar al propietario.
Igualmente, con la muerte del mecánico su viuda debía cobrar una póliza de seguro de G. 300.000.000. Todo esto hace sospechar a los agentes que la mujer está definitivamente implicada en el alevoso crimen, dijeron.
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