Maniobraron para que el fiscal que cayó con una coima quede impune

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El suspendido fiscal de Encarnación, Christian Garelik quedó impune en un caso flagrante de coima. Fue cortesía del cuestionado juez Máximo Martín Ortega, quien declaró la extinción de forma irregular, y de la Fiscalía, que ni siquiera apeló el fallo.

La prescripción a favor de Garelik data de hace siete meses, pero se manejó con total hermetismo.

El juez penal de garantías de Encarnación, Máximo Martín Ortega extinguió la causa y otorgó sobreseimiento definitivo de forma completamente irregular.

Sin embargo, el golpe de gracia provino del propio Ministerio Público, porque los fiscales Martín Cabrera y María del Carmen Palazón se “olvidaron” de apelar el fallo de Ortega.

De esta forma, Garelik está libre del proceso por cohecho pasivo iniciado en julio del 2014, cuando cayó en flagrancia tras recibir parte de una coima de G. 5 millones de manos de la asistente fiscal Ruth Mariela Arce, en el mismo Palacio de Justicia de Encarnación.

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La causa se abrió con la denuncia de la abogada Silvia Salinas, a quien se solicitó los G. 5 millones para constitución en dos inmuebles invadidos.

El procedimiento encubierto desnudó que no solo la asistente fiscal estaba metida, sino el mismo fiscal Christian Garelik, detenido en el operativo realizado por el fiscal anticorrupción Luis Piñánez, quien fue recusado tras acusar y pedir juicio oral.

La causa contó con innumerables chicanas, pero finalmente la clave fue recusar al fiscal Piñánez y su coadyuvante Raquel Bordón (de Encarnación), y se nombrara interinos a Cabrera y Palazón.

También se logró apartar al juez Juan Carlos Bogarín Fatecha y se dio el ingreso de Máximo Martín Ortega, con numerosas denuncias por irregularidades.

“Cocinada”, en preliminar

En la audiencia preliminar llevada a cabo el 9 de febrero del año pasado solo asistió la fiscala Palazón. Esta, primeramente, se ratificó en la acusación penal, pero luego de que la defensa de Garelik solicitara sobreseimiento definitivo, rectificó su postura y pidió un sobreseimiento provisional.

Más de un mes después, el 22 de marzo, el juez Ortega otorgó el provisional, que fue apelado por Garelik.

El expediente subió a la Cámara de Apelaciones de Encarnación, integrada por Mara Ladán, Elsa Kettermann y Sandra Palacios, pero sospechosamente en esa instancia se tardó un año en confirmar el provisional.

Tras esta circunstancia irregular, la defensa de Garelik planteó la prescripción, alegando que el Ministerio Público no pidió en ese año la reapertura del caso, siendo que no lo podía hacer porque la resolución no estaba firme. Increíblemente, el juez Máximo Martín Ortega otorgó el pedido sin descontar el tiempo que la causa estuvo en el Tribunal de Apelación, de forma totalmente irregular. Declaró, asimismo, el sobreseimiento definitivo a favor de Garelik

De forma inexplicable, ese fallo no fue apelado por el Ministerio Público y se consumó la impunidad.

Ahora con su causa finiquitada, el fiscal Christian Garelik Um podría retornar al cargo, debido a que solo está suspendido y no removido por el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados.

Ya no cree en la Justicia

La abogada Silvia Salinas reconoció que analizó la posibilidad de denunciar por mal desempeño de funciones, ante el Jurado de Enjuiciamiento, al juez Máximo Martín Ortega, y a los fiscales Martín Cabrera y María Raquel Palazón, pero ahora sencillamente ya no cree en la Justicia. La letrada denunció y participó de la cámara oculta en la que cayó, primeramente, la asistente fiscal Ruth Arce y, luego, el fiscal Christian Garelik, y no puede creer que con la flagrancia y los videos contundentes todo quede impune.