Los detalles de la descomunal fiesta realizada el pasado fin de semana se dio a conocer ayer.
De acuerdo a los datos, la orgía fue organizada por el guardiacárcel Cristian Cardozo, hijo del cuestionario exdirector del reclusorio Wenceslao Cardozo, y solventada por el convicto Víctor Gaona, preso desde 2015 por tráfico de cocaína.
Los organizadores contrataron para el bacanal los servicios de una veintena de prostitutas y habilitaron un sector denominado “rancho”. Allí guardiacárceles y reclusos disfrutaron la compañía de las trabajadoras del sexo, además de saciarse con la abundante comida y alcohol.
La noticia de la fiesta trascendió cuando algunas de las meretrices que fueron llevadas al Cereso protestaron porque los organizadores no les pagaron por sus servicios. La queja a viva voz de las mujeres llamó la atención de los custodios ubicados en otros sectores y lo comunicaron al director de la cárcel, Víctor Servián.
Según se supo, Servián hizo revisar las instalaciones del penal e incluso los depósitos de basura en la tarde del lunes, donde hallaron restos de alimentos y bebidas alcohólicas.