Morales cayó el miércoles último en Tobatí tras estar más de tres meses prófugo y con orden de captura.
El juez Delmás explicó que en la causa por estafa, asociación criminal y producción de documentos no auténticos por microcirugía de tres cheques, Morales no compareció a su audiencia preliminar y tampoco lo justificó. Por esta razón, se dictó su rebeldía y ordenó la captura.
El magistrado hizo la audiencia atendiendo que Morales no está sometido al proceso y ordenó su prisión preventiva, al tiempo de levantar su rebeldía y orden de captura. Además, lo convocó nuevamente a su audiencia preliminar por el caso pendiente desde el 2009, para la segunda quincena de febrero.
Morales y su banda estafaron más de G. 1.000 millones. Él ya fue condenado a 5 años de cárcel, beneficiado con libertad condicional que fue revocada por el incumplimiento de las reglas de conducta.
