Policías paraguayos de la División de trata de personas, además de representantes de la Secretaría de la Niñez se reunieron con policías federales, para cooperar en la investigación. La única detenida hasta el momento es la paraguaya María Concepción Ruiz Díaz, residente en Cascavel, Brasil.
Según los datos, la compatriota había llevado a tres menores de edad del distrito de Liberación (departamento de San Pedro) hasta el territorio brasileño. Se trata de su sobrina 17 años, el hijo de esta (el que fue abandonado) y otra sobrina de 10 años.
Los medios brasileños reportaron que el niño de 1 año iba a ser entregado a una pareja a cambio de 700 reales (unos G. 1.650.000). El matrimonio había desistido de la idea al no obtener las documentaciones para una adopción. Ruiz Díaz sería la intermediaria de la transacción ilegal.
Antes de ser indagada por las autoridades, “María Paraguaia”, como es conocida Ruiz Díaz en Brasil, denunció ante el consejo tutelar que había encontrado al niño Bruno en la calle.
Sin embargo, luego esa versión fue descartada.
Ruiz Díaz fue procesada por tráfico internacional de niños y no se descarta que otras personas estén involucradas en el ilícito.
Los menores de edad que fueron llevados por Ruiz Díaz quedaron bajo custodia del consejo tutelar.
Los familiares de los tres menores de edad pidieron a las autoridades nacionales ayuda para recuperar a los tres chicos.
Angélica Ruiz Díaz, madre de Adriana y abuela de los otros, dijo que los menores de edad fueron a Brasil de paseo por 10 días y ese plazo ya se había cumplido.
Tanto el jefe de policía del Alto Paraná, comisario Walter Gómez como el delegado de la Policía Federal en Foz de Yguazú, Brasil, Fabiano Bordignon se mostraron muy sigilosos sobre los datos de la investigación.
Gómez dijo que se manejan demasiadas hipótesis incluyendo de que la posible implicancia de los padres. “Se trataría de una red de adopción ilegal y incluso habría más víctimas. Lo que se busca determinar es que si la criatura fue comercializada por sus propios padres porque hay varias versiones. Si los propios padres están comercializando se convierte ya en otra situación”, expresó.
Bordignon añadió que la investigación se está manejando con mucho sigilo, pues requiere mucha atención por la gravedad del hecho del que se trata.
En Asunción, la fiscala de Trata de Personas Teresa Martínez pidió la intervención del Ministerio de Relaciones Exteriores.