Las llamas, que se habrían iniciando con un cortocircuito, fueron combatidas por bomberos voluntarios de Mariscal Estigarribia, así como por las brigadas de Filadelfia, Neuland y por los propios empleados del negocio que acudieron tras el pedido de auxilio.
El negocio pertenece a la empresa “Chaco Poty SACI”, de la familia Castillo-Lezcano, que da trabajo de manera directa a 54 personas, de las cuales 25 se desempeñaban en el referido súper.
“El incendio destruyó la totalidad del supermercado, todas las áreas y mercaderías”, dijo Delia Castillo, de la firma afectada.
Según estimaciones, el valor de las pérdidas ronda los 5.000 millones de guaraníes. El súper estaba en proceso de ampliación.
