Si bien el fiscal Édgar Sánchez explicó que el contenido del objeto sustraído se recuperó mediante otros elementos, queda la preocupación por la vulnerabilidad de la cadena de custodia, puesto que la caja estaba lacrada.
A su vez, el abogado querellante José Ignacio González Macchi destacó que el que el que robó la evidencia sabía perfectamente lo que hacía, pues no solamente se llevó el reproductor sino dejó en la caja los dos DVD que acompañaban el aparato pero vacíos, además de darse el trabajo de poner un cuaderno para mantener el peso que originalmente tenía con el aparato.
“Esto no fue cosa de un ratero, el que lo hizo sabía bien lo que se estaba llevando, que era parte de las sesiones de terapia de la víctima en las que iba recordando el trauma que sufrió, y dejó en su lugar dos DVD vacíos de contenido, pero el daño no fue mayor porque nosotros teníamos una copia. Aparte, se tomaron el trabajo de poner un objeto en la caja para mantener el peso. Es grave, pero se pudo subsanar con las copias que teníamos”, explicó González Macchi.
Hasta ayer la Corte Suprema de Justicia no hizo pronunciamiento alguno al respecto. De hecho, la causa es actualmente objeto de verificación por profesionales de la Dirección de Auditoría de Gestión, a causa de las excesivas dilaciones. La acusación se presentó el 19 de noviembre de 2013 y hay un solo acusado, de los cuatro inicialmente imputados.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
