Un llamativo silencio

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El procesado Vilmar Acosta Marques guarda un llamativo silencio que, antes que generar algún tipo de duda sobre su implicancia, fortalece la sospecha de que está ocultando elementos importantes sobre el atentado del cual fueron víctimas Pablo Medina, corresponsal de ABC en Curuguaty, y Antonia Almada.

Neneco se abstuvo de declarar en la causa que se le sigue por el doble homicidio.

Los fiscales de la Unidad Especializada Antisecuestro Sandra Quiñónez y Lorenzo Lezcano informaron sobre la modificación de la carpeta fiscal, con relación a este procesado, cuya participación pasó de supuesto autor a instigador.

Sin embargo, aclararon que la expectativa de pena sigue siendo de 30 años de cárcel, a los cuales se les podrían agregar otros diez como medida de seguridad.

Acosta Marques, por segunda vez, se negó a prestar su declaración indagatoria, luego de ser extraditado de Brasil, a donde huyó tras el atentado criminal perpetrado el 16 de octubre de 2014 en un camino vecinal que une la ciudad de Villa Ygatimí y la colonia Ko’ê Porã de Canindeyú.

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Quiñónez explicó que se informó al procesado que se cambió la calificación en la causa abierta por homicidio doloso, en la que fue sindicado inicialmente como supuesto autor.

Sin embargo, en realidad los elementos demuestran que Neneco fue el que planificó el atentado.

Las investigaciones desarrolladas por la Fiscalía sostienen que los supuestos autores materiales del doble homicidio son el prófugo Wilson Acosta Marques, hermano de Vilmar Acosta Marques, y Flavio Acosta Rivero, sobrino de ambos, preso en una cárcel de Foz de Yguazú, Brasil.