CIUDAD DEL ESTE (De nuestra Redacción Regional).El fuego se inició cerca de las 00:16 a causa de un cortocircuito originado en el sector de verdulería del mercado, que está ubicado en el barrio Obrero de esta capital departamental, cerca de la plaza Municipal.
El fuego se propagó con rapidez, alimentado por la gran cantidad de material inflamable que encontraba a su paso, y redujo a cenizas 25 casillas ubicadas detrás del sector, como así también algunas viviendas contiguas.
La noticia alertó a los comerciantes, quienes acudieron al mercado y a toda prisa vaciaron sus tiendas para intentar salvar sus mercaderías ante un eventual riesgo.
Así también la Policía despejó otras zonas del centro comercial y vecinos llevaron baldes cargados con agua para ayudar a evitar el reavivamiento del fuego.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
El teniente Juan Gómez, 2º oficial de Bomberos Voluntarios de Ciudad del Este, comentó que llegaron efectivos de compañías locales, así como de Presidente Franco, Hernandarias, Minga Guazú e Itaipú.
Con nueve carros realizaron el combate y, tras cerca de una hora, lograron controlar las llamas, para cortar el peligro de expansión.
La ausencia de bocas hidrantes en el recinto dificultó su labor de alguna manera.
Sobrecarga de energía
El presidente de la Asociación de Comerciantes del Mercado de Abasto, Marcelo Báez, asumió que los siniestros se deben en parte a los cortocircuitos generados por la sobrecarga de los transformadores de la ANDE, debido al uso excesivo de la gente que trabaja o vive en el mercado.
Empero, señaló que eso se debe a que la entidad no instala medidores por cada usuario, sino que cuenta con un solo punto de medición y distribución, y le cobra el consumo total a la Comuna.
Catalino Mercado y Francisca Cabrera, quienes hace 15 años viven con sus hijos en la zona, fueron algunos de los afectados por el incendio. Ellos contaban en dicho espacio comercial con una pequeña despensa y una lavandería, que esta madrugada fueron totalmente consumidas por las llamas.
La familia no tuvo tiempo de salvar sus bienes, pero con una sonrisa en el rostro Catalino expresó: “por suerte no perdimos la vida”.
