Afirman que jueza Elvira Franco pone en riesgo la vida de una mujer

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Acusan a la jueza interina de la Recoleta, Elvira Franco, de poner en peligro la vida de Gladys Rodríguez Vera, quien recibe violencia física, psíquica y atropellos por parte de su pareja, el empresario Ladislao Elod Barath, dueño de diversos emprendimientos comerciales.

Se trata de un caso de violencia doméstica, en la cual la víctima acudió a la justicia por segunda vez y obtuvo la exclusión de su pareja, Ladislao Elod Barath, del hogar.

Gladys Rodríguez Vera hace 19 años que convive con Ladislao Elod Barath y tienen en común dos hijas menores de edad. Pero la mujer viene sufriendo violencia doméstica, intimidación, violencia física, psíquica y económica. Volvió a realizar la denuncia y lograron junto a su abogada Fátima Flor de Buccini obtener otra orden de exclusión del hogar de Ladislao.

En representación de Gladys Rodríguez Vera, la abogada Fátima Flor de Buccini denunció a nuestro diario el actuar de la jueza interina de la Recoleta, Elvira Franco, quien intentó conciliar ante un hecho de violencia doméstica que fue demostrado durante el proceso judicial.

Jueza quizo conciliar

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“Subjetivamente, la jueza Elvira Franco en un momento de la audiencia intenta conciliar a las partes, hecho totalmente prohibido por la Ley 1600/2000. Después, el victimario Ladislao Elod Barath ofreció que la víctima Gladys Rodríguez salga de la casa y que se vaya a vivir a otro lugar. Entonces, la jueza le propone a la víctima porqué no se muda de la casa, y le dije: ¿cómo vamos a sacar de la casa a la mujer que es la víctima y a las niñas, quienes ya están sufriendo por el maltrato que pasa la madre, y someterlas al desmembramiento familiar?

La jueza dijo; ‘yo voy a resolver lo que a mí me parece’, y ordena la integración nuevamente del victimario al hogar. Inmediatamente, ese día (30 de marzo) comenzó el hostigamiento a Gladys. Su pareja vuelve a atropellar la casa, a abrir el portón, a romper cerraduras y a invadir con terceras personas; o sea, el amedrentamiento fue peor y mi cliente está muy mal”, denunció la abogada.

“Me pregunto cómo la jueza, con todas las pruebas que se presentaron, ordena que la víctima y el victimario vivan juntos. El sábado pasado (28 de abril) irrumpe en la casa con la presencia de policías de la Comisaría 20ª. El señor Ladislao trajo un cerrajero y la Policía estuvo presente, y lo que me extraña es la actuación de esta jueza, siendo que notifica procesalmente y nos hizo saber su resolución, sin que se haya quedado firme. Porque nosotros tenemos dos días para poder apelar; sin embargo la jueza le da al victimario el oficio para que él pueda ingresar inmediatamente a la casa”, criticó Fátima Flor.

Extraño dictamen

En una resolución emitida por la jueza interina Elvira Franco, dice: “lo visto en la audiencia de substanciación del procedimiento se desprende que efectivamente existe un ambiente de tensión entre las partes, que evidentemente han existido violencia entre las mismas, pero al entender de esta magistrada se hace difícil determinar por quién son originados o protagonizados...”

Por otro lado, dice: “Disponer como reglas de conducta la prohibición a los señores Gladys Rodríguez y Ladislao Elod Barath de agredirse en forma física, verbal o psicológica o de ejercer cualquier tipo de amenaza entre ambos. Advertir a las partes que en caso del incumplimiento remitirán los antecedentes a la justicia penal...”

“La jueza, por un lado, dice que observó que hay verdaderamente tensión ¿y cómo entonces le obliga a ambos a vivir bajo el mismo techo? Hay una sugestiva actuación de la jueza; y segundo, que mi cliente está desprotegida cuando que la ley le ampara en todo sentido. Tenemos la ley de violencia doméstica, las 100 reglas de Brasilia”, recalcó.

Fátima Flor de Buccini, señaló que constantemente la Corte Suprema está dictando cursos para saber sobre la violencia doméstica y los mecanismos legales. “Me pregunto para qué los cursos, si los jueces no participan, o si participan tampoco la implementan. Lo único que pido es que a Gladys Rodríguez se la proteja y hago responsable a esta jueza Elvira Franco de la vida de Gladys”, dijo la abogada.

Buccini informó que ya recurrió a la Secretaría de Género de la Corte Suprema de Justicia, y también a la Súper Intendencia, denunciando este hecho. Pidió la auditoría de gestión de ese expediente. “Es llamativa la actuación de la jueza, ya que están las pruebas, están los informes psicológicos, un informe físico, hay una denuncia de violencia anterior. Qué quiere esta jueza, ¿que lleve el cuerpo de mi cliente a su juzgado? Además, hay dos niñas también que están mal, porque es un clima horrible en el que viven”, puntualizó.

“El señor se comprometió a poner todo de sí”

Por su parte, la jueza Elvira Franco manifestó que sí realizó el levantamiento de la exclusión de Ladislao del hogar, ya que ambas partes, especialmente la víctima Gladys Rodríguez, se iban a dar otra oportunidad. “Yo le advertí al señor que si nuevamente existía un hecho de agresión contra la señora Rodríguez, iba a informar y enviar los antecedentes a la Justicia Penal y ahí ya pierdo competencia. Entonces llegaron a un acuerdo y, es más, hay un acta en la que se había hecho constar que iban a darse una oportunidad, además de normas de conducta que ellos tenían que cumplir”, dijo Franco.

Afirmó la magistrada ayer, ante la consulta sobre el caso de violencia, que luego de emitir la resolución Barath podía ingresar nuevamente al hogar. “Quedo ahí, yo no sé qué fue lo que pasó después. Fui lo más objetiva, fui una persona muy paciente, porque les escuché, se extendió de más la audiencia y traté de darles todas las oportunidades para que de alguna manera se pudiera hacer una mesa de negociación y no tener que solamente imponer mi voluntad”.

También destacó la jueza Elvira que Ladislao Barath y Gladys Rodríguez no están casados entre sí, que viven en concubinato ya por varios años, y que tienen dos hijas. “El señor Ladislao ya es una persona adulta mayor, él sí es casado y no se divorció y, estando en esa situación irregular, volvió a formar pareja con la mujer”, comentó la jueza.

La magistrada, ante una consulta de si existió hechos de violencia por parte de Barath en su juzgado, respondió que Ladislao tiene un carácter fuerte, ya que es una persona adulta mayor. “Habla fuerte, a mí no me faltó el respeto, obviamente como jueza, y yo le trataba de decir ‘señor hable más despacio, le entiendo’ y escuchó muy bien; así fue en varias intervenciones”.