“Hay una gran expectativa para ir a Paraguay y ver al papa Francisco. Aquí en la parroquia Virgen de Caacupé estamos preparando cinco buses, pero hay otros centenares que irán por su cuenta”, dijo Devedia, más conocido como el padre “Toto”.
En Paraguay dicen que vendrían cerca de 1.000.000 de peregrinos, al respecto indicó que en su parroquia y en otras comunidades muchos se preparan porque todos quieren ver al Papa.
La parroquia que atiende el padre Toto se llama Virgen de los Milagros de Caacupé. Está ubicada en la Villa 21 de Barracas, Buenos Aires. Es un barrio donde la mayoría son paraguayos. Antes se la conocía como la Villa de los Paraguayos, que son el 75%, con los hijos y nietos. En este lugar y otra villa limítrofe, que abarca la parroquia, estarían viviendo 60.000 personas, de los cuales 40.000 son paraguayos.
Esta comunidad se inició en 1976 cuando el sacerdote Daniel de la Sierra y los vecinos paraguayos construyeron la capilla y le dieron el nombre de la Virgen de Caacupé. En 1997 llegó el padre José “Pepe” di Paola y le dio un impulso fuerte y creció mucho. Coincidió con la época en que creció mucho la villa.
El padre Toto indicó que la parroquia tiene una atención pastoral con mucha resonancia social, donde se aprenden y se respetan los valores que traen desde sus raíces los migrantes, especialmente la religiosidad popular y otros valores humanos.
La parroquia tiene ocho comedores, trece capillas, 1.000 chicos exploradores conducidos por 150 jóvenes chicos del barrio. “Trabajamos mucho en la línea de la prevención de chicos y adolescentes con campamentos, talleres, escuela de música y el deporte”, indicó Devedia.
Los agentes de pastoral trabajan también en la recuperación de aquellos muchachos que cayeron en las drogas.
El sacerdote relató que el entonces arzobispo de Buenos Aires, Jorge Mario Bergoglio, visitaba mucho esta parroquia y al respecto resaltó que venía cinco veces al año. Cada 8 de diciembre presidía la misa de la Virgen de Caacupé, ante una multitud de gente y la última vez fue tres meses antes de ser elegido Papa. Había participado igualmente de un encuentro con los docentes del barrio; acompañó mucho la caridad de la parroquia.
Pobres, pero mejorando
Preguntado cómo ve la situación actual de los paraguayos, indicó que ellos tienen mucho espíritu de progreso y trabajan de cerca y son quienes dan más vida a esta iglesia. “Algunos vienen con mucha pobreza y hoy han mejorado en su condición social”, remarcó.
El padre Toto recordó que cuando los paraguayos se enteraron de que el Papa iba al Paraguay fue una fiesta, una alegría extendida y empezaron a prepararse.
“Queremos ser muy prudentes en la organización de la ida a Paraguay. Queremos llevar un grupo que podamos contener, por eso optamos por fortalecer la ida de los misioneros y misioneras; hay mucha gente que irá por su cuenta”, subrayó.
