En Asunción, los creyentes se concentraron a las 10:00 frente al Oratorio de la Virgen de la Asunción y Panteón Nacional de los Héroes, luego de cánticos y oraciones, marcharon en procesión hasta la Catedral Metropolitana. La misma estuvo presidida por el padre Óscar Meyer, asesor espiritual del Movimiento Familiar Cristiano.
El arzobispo Valenzuela salió a recibir a los peregrinantes y les pidió que saluden con sus manos y globos de color blanco y amarillo, a las familias refugiadas en la plaza ubicada frente a la Catedral.
Igualmente, solicitó a los presentes que realicen actos de solidaridad y caridad, y que no se olviden de los más necesitados. Posteriormente fueron invitados a pasar la Puerta Santa para recibir la indulgencia y luego participar de la misa.
El religioso instó además a realizar una cadena de oración en forma conjunta con los niños. Habló igualmente de la indulgencia, que es una gracia particular de Dios. “Amar y alejarnos del pecado”, expresó.
El lema del jubileo de la familia que se celebra mundialmente el último domingo de cada año es: “Mi familia y yo serviremos al Señor”. En ese sentido, miembros de la Pastoral Familiar de la Arquidiócesis, de la Pastoral de la Vida y movimientos laicales, rezaron igualmente por los damnificados y la unión de las familias paraguayas y por el derecho a la vida.
La Catedral Metropolitana estuvo repleta de católicos, quienes llevaron aportes para los necesitados.
