Menciona que de aprobarse este proyecto, significaría un enorme retroceso en la inversión social necesaria para sostener y ampliar las conquistas ciudadanas en el acceso a derechos garantizados por la Constitución Nacional.
Sostiene que el 30 de octubre, los parlamentarios deben remitir su dictamen con respecto al proyecto presentado por el Ejecutivo y hasta la fecha ninguno ha mencionado la necesidad de un incremento en “inversión social”.
“Además, desde el Gobierno se entra en contradicciones. Por un lado, desde el Ministerio de Salud se afirma que en el 2014 se inaugurarían 60 nuevas unidades de salud de la familia (USF), pero, por el otro lado, el proyecto de presupuesto presentado por el propio Ejecutivo al Parlamento prevé un recorte equivalente a 1,7 millones de dólares para este programa”, añade el documento firmado por la coordinadora nacional, la doctora Margarita María Bazzano.
Destaca igualmente que con esta reducción no se podrán siquiera sostener las 743 unidades que hoy están instaladas y que ya fueron precarizadas durante el gobierno de facto de Federico Franco. Mucho menos será posible implementar las 1.300 pendientes con estándares de calidad.
“Desde la Asociación Latinoamericana de Medicina Social (Alames) Capítulo Paraguay tenemos el compromiso ético de denunciar este inadmisible recorte a la estrategia de atención primaria de salud”, agrega el documento.
La reducción perjudicará a todas las regiones sanitarias, en especial a las que se asientan en departamentos con los mayores coeficientes de desigualdad y, en particular, a las unidades de salud de la familia.