Cardenal clamó por una Iglesia pobre que vaya al encuentro de los excluidos

Este artículo tiene 12 años de antigüedad
/pf/resources/images/abc-placeholder.png?d=2449

Practicar la caridad con los más necesitados, yendo al encuentro de los excluidos, pidió ayer el cardenal Claudio Hummes en la misa que presidió en la catedral de Encarnación. El purpurado reiteró que el Papa quiere una Iglesia pobre y para los pobres.

ENCARNACIÓN (Aníbal Modesto Velázquez y Juan Augusto Roa).El enviado del Papa, el cardenal brasileño Claudio Hummes, presidió ayer la misa en esta capital departamental, una de las ciudades fundadas por el santo paraguayo San Roque González de Santa Cruz hace 398 años. La bienvenida al religioso estuvo a cargo del obispo diocesano, Mons. Ignacio Gogorza, autoridades locales, departamentales y sacerdotes del clero.

La eucaristía se ofició en la catedral local y estuvo concelebrada por el nuncio, monseñor Eliseo Antonio Ariotti, y los obispos Adalberto Martínez, Claudio Silvero y Joaquín Robledo.

En su homilía, Hummes resaltó la opción de San Roque González y compañeros mártires por los indígenas, a quienes defendieron de los atropellos de los conquistadores, y agregó que esa dedicación es un acto de fe, que tuvo su máxima expresión con el martirio.

En otro momento, habló del Año de la Fe, e indicó que la fe no es solo conocer la doctrina, sino tener un encuentro cercano con Jesús.

Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy

Al dirigirse a los presentes, los invitó a practicar la caridad, lo que significa ir al encuentro de los pobres, que son los excluidos y desechados.

Recordó nuevamente a los asistentes, que el papa quiere una Iglesia pobre y para los pobres, que sea misericordiosa. Agregó que la Iglesia debe llevar cariño, cercanía y hasta un abrazo a los necesitados.

“Debemos ir detrás de los excluidos. Lo que pasa es que hoy son millones, y eso no puede ser para la Iglesia”, remarcó.

Finalmente, reiteró a los cristianos que deben ser evangelizadores, por eso hay una urgencia de una evangelización nueva en su ardor y métodos.

La misa de ayer contó también con las reliquias del santo paraguayo, que fueron traídas hasta a esta ciudad por el provincial de los Jesuitas, padre Alberto Luna.