Los visitantes y sus hijos pequeños estarán expuestos al peligro porque pueden salir detrás de las casitas erigidas en parte de la calzada para cruzar sin tomar las debidas precauciones y los conductores no podrán evitar el choque ni siquiera yendo a velocidad mínima, dijeron.
“Definitivamente los proyectistas no pensaron ni siquiera en los conductores para ejecutar una obra en medio de una concurrida avenida”, criticó un morador del barrio San Vicente, que utiliza siempre esa vía para ir al trabajo. Lamentó que los contribuyentes asuncenos tengan que financiar con sus impuestos la legalización de los vendedores informales que usurparon ese espacio público que pertenece a los ciudadanos.
Otro conductor opinó que todos los funcionarios que sobran en la Municipalidad o que no tienen funciones específicas, como hace poco reconocieron los propios concejales de la ciudad, deberían ir a cuidar todos los espacios públicos para que nadie los invada.
Gran parte de los asuncenos creen que los problemas sociales generan los propios políticos, intendentes, concejales, diputados, etc., al proteger a los invasores de plazas, parques, veredas, y luego terminan ejecutando proyectos como el de Quinta para legalizarlos.
