De acuerdo con el informe de la Dirección de Defensa del Consumidor, las instituciones cuyas piletas tienen luz verde se ajustaron a las exigencias de la ordenanza N° 154/2004, que establece las condiciones sanitarias para que los bañistas puedan usufructuar las instalaciones.
La Municipalidad capitalina informó que los controles se realizaron desde octubre pasado hasta la semana que culminó ayer, para dar cumplimiento a la ordenanza. Los funcionarios verificaron si las piscinas están o no en condiciones higiénicas, sanitarias y técnicas para que puedan ser usufructuadas.
Los funcionarios tomaron muestras de agua de los estanques para luego analizarlas en el laboratorio municipal. Se realizaron pruebas como la de pH y cloro residual. La primera mide la acidez o alcalinidad del agua de la pileta, y la segunda, el cloro residual que contiene, según datos proveídos por la oficina de prensa de la mencionada institución.
Está pendiente la habilitación de otras 15 instalaciones que ya fueron inspeccionadas, pero antes deben adecuarse a normativas.
La Comuna no informa aún sobre las que no han cumplido los requisitos, entre ellas, contar con un sistema de alcantarillado sanitario. Las localizadas en áreas carentes de este servicio deben contar obligatoriamente con un sistema de filtrado y recirculación del agua.
