Los vecinos cuyas viviendas están ubicadas sobre ambas calles deben convivir con el mal olor que les impide siquiera permanecer en el patio. Además, ya están apareciendo ratas.
Una vecina comentó que cuando le pidió explicaciones al empleado de Aseo Urbano sobre por qué dejan la basura en ese lugar, este le contestó que debía dirigirse a la Comuna porque tenía órdenes de su jefe de pasar a buscar toda esa cantidad de desechos solamente los fines de semana.
Los vecinos se sienten absolutamente impotentes ante tal atropello.
