LUQUE (Gladys Villalba, corresponsal). El Pbro. Richard Noguera asumió como nuevo párroco de esta ciudad. Reemplaza en el cargo a Mons. Zacarías Martínez, quien estuvo trece años como párroco de la comunidad.
La ceremonia religiosa fue presidida por el arzobispo de Asunción, Mons. Edmundo Valenzuela, quien agradeció la gestión del padre Zacarías Martínez.
Mons. Martínez (74 años) señaló que todo sacerdote es un itinerante y que los cambios son normales, no precisamente porque exista algún problema. “Yo estoy siempre disponible; esa es mi actitud sacerdotal”, declaró. Emocionado, relató que una de las experiencias más significativas que le tocó vivir en la comunidad luqueña fue encontrar a un pueblo con identidad y cultura propia, en donde ya existía un laicado bien formado y tuvo la oportunidad de continuar con las obligaciones eclesiásticas e iniciar nuevas obras con un gran equipo pastoral. Indicó que está listo para empezar a trabajar en la parroquia Sagrado Corazón de Jesús de Mariano Roque Alonso, donde espera realizar una buena gestión para el beneficio de los ciudadanos.
En su discurso de despedida, de forma tajante, pidió perdón a la asamblea santa porque durante trece años no pudo “lograr un saneamiento moral en los políticos” y agregó que esa tarea será el gran desafío para el nuevo párroco del santuario, padre Richard Noguera.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
Zacarías mencionó además que se deberá trabajar insistentemente con las familias, ya que las mismas son una gran escuela para la formación y reconquista de la conciencia ciudadana, la cual se perdió en gran parte.
De forma contundente calificó de “dolorosa” la tercerización del cobro de impuestos aprobada recientemente por autoridades de la Municipalidad local, debido a las consecuencias que podría tener. “Me duele la tercerización del cobro del impuesto inmobiliario, me duele mucho”, añadió.
Por su parte el padre Noguera aseguró que seguirá los pasos de su antecesor para no defraudar a la comunidad. Afirmó que el legado más valioso heredado de Mons. Martínez es el poder trabajar en equipo y en comunión.
