Ante la grave crisis en la Fiuna, hace un mes, estos mismos consejeros habían ordenado la conformación de una comisión mediadora, que fue liderada por el ingeniero Teodoro Salas, decano de la Facultad Politécnica, quien ya hace 15 días recomendó una intervención como la única salida al conflicto existente en esa institución.
Ayer volvió a recalcar que “como un grupo colegiado debemos tratar de zanjar el conflicto en la Fiuna, porque en cualquier momento esto se puede desbordar y seremos los culpables”.
Si se da una intervención, el decano de la Fiuna, Éver Cabrera, sería separado del cargo. Este pasaría a ser ocupado por un interventor mientras duren las investigaciones.
Los estudiantes exigen su renuncia o destitución por supuesta mala administración y corrupción. Un grupo de docentes acompaña el paro.
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Cerraron paso a decano
Por su parte, el decano reafirmó su postura de que no piensa renunciar al cargo.
Ayer a su salida del Rectorado, un grupo de estudiantes de la Fiuna retuvo su vehículo. Hubo forcejeos y empujones con los guardias y botellazos de agua para Cabrera, quien lamentó que los alumnos le hayan cerrado el paso a su vehículo y no haya podido ir a presentar su informe al Senado ni reunirse con los parlamentarios Arnaldo Giuzzio y Eduardo Petta, sobre el conflicto existente en la Fiuna.
Dijo también que se están viendo mecanismos para que ningún universitario pierda el semestre y que hasta se da la posibilidad de que algunos sigan los cursos virtuales.
