La ministra Sheila Abed explicó que la secretaría a su cargo acompañó en todo momento la creación del nuevo ministerio, porque considera que prestará una mejor atención al sector trabajador, dará mayor cumplimiento al Código Laboral y además promoverá una mayor inserción ocupacional. Y en ese sentido, apuntó que tuvo que ir al Congreso para explicar que la división de Justicia y Trabajo no significará agrandar el Estado, y los parlamentarios comprendieron que la nueva dependencia atenderá mejor las necesidades de los obreros.
Mencionó, por ejemplo, que cuando ella asumió, descubrieron, al cruzar las planillas laborales, que en el Ministerio de Hacienda y en IPS tenían más empresas registradas. “El Viceministerio del Trabajo tenía solo un tercio. Ahora se buscará una mayor inscripción, lo que permitirá un mayor tributo al Estado”, resaltó.
Consultada sobre el cuestionamiento que le hicieron los sindicatos, que creen que a ella le interesan más los presos que la situación laboral, indicó que cada quien tiene sus preferencias. “Mi orientación profesional es hacia la justicia, pero de ninguna manera se desatendió el trabajo. Tuve muy buenas relaciones con las centrales obreras; ahora que está llegando la separación, la gente está muy ansiosa por el futuro y espero que el Ministerio del Trabajo se consolide, que tenga buen relacionamiento”, apuntó.
Los sindicalistas también la consideran como el brazo ejecutor de la política antisindical de Cartes. “Por el contrario, fomento la libertad sindical, ni siquiera escuché ese cuestionamiento”, apuntó Abed.
Actualmente, según informó, el nuevo ministerio tiene un encargado de despacho que se encarga ya de la transición, y el objetivo es que ese proceso se realice con absoluta transparencia. Se trata de Guillermo Sosa Flores, quien también ejerce la dirección del Servicio Nacional de Promoción Profesional (SNPP).
Situación penitenciaria
En otro momento, Abed se refirió a la situación penitenciaria, indicando que en el Ministerio de Justicia ahora tienen una hoja de ruta, un plan de reforma basado en varios ejes, uno de los cuales es revertir el penoso estado de la mayoría de los penales. Esto llevó a limitar el ingreso a Tacumbú y buscar mejorar la calidad de vida en el recinto, para lo que se hicieron obras en cocina y sanidad, se preparó un menú base y se evitaron compras anárquicas.
Otro eje es la rehabilitación de internos adictos a sustancias tóxicas. Ahora se habilitó todo un pabellón para el referido tratamiento.
Abed apuntó que las 16 penitenciarías cuentan con médicos y enfermeros, lo que permitirá la atención a los enfermos. También se liberaron rubros administrativos para la contratación de psicólogos y maestros.
Otro punto importante de la reforma penitenciaria es la reinserción de los presos. En ese contexto se tiene un acuerdo con la Secretaría Nacional de Deportes para que en el correccional de menores se practiquen diversas disciplinas deportivas. Por otra parte, se está creando la carrera del servicio civil penitenciario para una formación profesional de los guardiacárceles.
