El raudal nuestro de cada lluvia en Asunción

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Tras cada lluvia, la capital asuncena padece las graves consecuencias en las calles que no están preparadas para una gran cantidad de agua. Los raudales ya forman parte de la imagen en las calles de la capital en días de lluvia, una herencia de hace muchos años que deja cada administración municipal, sin el debido tratamiento de desagüe cloacal ni pluvial.

Los grandes raudales, además de profundizar los baches que son como cráteres, ocasionan percances a los automovilistas.

Uno de los hechos que llamaron la atención ocurrió ayer en las calles Reservista de la Guerra del Chaco y Overava, en donde un vehículo cayó al cauce profundo. Fue auxiliado con una grúa por funcionarios de la grúa de la Policía Municipal de Tránsito.

Por otro lado, la avenida Santa Teresa, en las cercanías del cementerio del Este, se volvió como un enorme riacho imposible de transitar para los automovilistas.

Los vecinos mencionaron que allí el problema de los raudales tiene que ver con que la zona está en el límite entre Asunción y Fernando de la Mora, lo que la convierte en “tierra de nadie”.

Hubo raudales en diferentes puntos.