El lema de este año es “Abrazados a Jesucristo, amigos”. La fiesta de Cristo Rey, que se celebró ayer, es muy tradicional en la Iglesia Católica. Exalta la figura del Mesías y demuestra que Jesús no es el Rey de un mundo de miedo, mentira y pecado; él es Rey del Reino de Dios que trae y al que conduce a sus seguidores, dice la liturgia.
El cura párroco, padre Nicanor Martínez, pidió a la comunidad rezar “más que nunca por los jóvenes, ya que estamos en un país con una alta tasa de desempleo, nos golpea el narcotráfico y la desesperante inseguridad”. El religioso recalcó que las autoridades deben enfocarse y trabajar más en estos ámbitos en el país.
Por otra parte, celebró que la gente cada vez se acerca más a la iglesia. “Formamos una gran comunidad y nos tratamos de ayudar cuando alguien necesita. Constantemente rezamos por todo el Paraguay para que nunca les falte el pan de cada día en los hogares, el trabajo y la salud”, enfatizó.
Esta jurisdicción eclesial abarca una parte de la zona comercial de Asunción y su gente no es permanente porque son de otros barrios. La mayoría que asiste a misa son personas que trabajaron con los jesuitas o que fueron alumnos del colegio Cristo Rey. La parroquia tiene una rica historia, muy comprometida con los acontecimientos del país. En tiempos de la dictadura (1954-89), su predio era un espacio para expresarse contra el régimen. Fue atracado por las fuerzas policiales y sus sacerdotes expulsados. En democracia, sigue siendo espacio de reunión de campesinos y obreros.
La “Solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo”, cierra el Año Litúrgico en el que se ha meditado sobre todo el misterio de su vida y el anuncio del Reino de Dios.
