Una de las más peligrosas arterias es la avenida Artigas, desde su intersección con Perú hasta la avenida España, donde cuatro registros de alcantarillado sanitario se hundieron. Los conductores tienen que hacer maniobras bruscas para evitar caer en los profundos pozos.
Uno de los registros arregló Essap el año pasado, pero actualmente presenta deformaciones. El cemento colocado alrededor de la tapa está completamente roto.
El argumento de los funcionarios de la empresa del Estado es que las tuberías del servicio sanitario tienen 40 años de antigüedad por lo que se hunde, pero en realidad los trabajos que realizan son de baja calidad por lo que los arreglan duran poco tiempo.
Otra avenida en condiciones deplorables por culpa de los servicios públicos es la avenida Molas López casi en toda su extensión. En esa arteria no solo el sistema de alcantarillado destruye el asfalto, también se suma el desagüe pluvial.
