Como vivían en el predio de la casa donde trabajaban, tuvieron que salir sin su ropa y cédula de identidad y ya no pueden ingresar a la residencia.
“Intentamos hacer una conciliación y la señora Appleyard no se presentó”, dijo la abogada Rosa Barreto de Pappalardo, quien resaltó que la Ley 5407/2015 del trabajo del servicio doméstico, debe cumplirse. A cada uno de los empleados le corresponden por derecho unos 29 y 23 millones de guaraníes, respectivamente.
Y añadió ni siquiera cobraron su sueldo de diciembre, ni sus respectivos aguinaldos.
María Beatriz Appleyard dijo que es “totalmente mentira” que haya echado del trabajo a Serafina. Argumentó que le hizo su liquidación porque después de haber hablado y ponerse de acuerdo en que saldría de vacaciones en el Año Nuevo, cambió de parecer repentinamente y le pidió su liquidación.
“Don Guillermo vivía en casa, con su esposa, pero mi empleada solo es Serafina”, dijo y lamentó que una relación laboral tan buena que llevaba con doña Serafina a quien ayudó económicamente en varias ocasiones, como persona de bien, termine de la peor manera.
